Instituto la rosaleda de malaga

Mannequin Challenge en Camping Almayate Costa (Málaga)

Málaga (/mæləɡə/, español: [ˈmalaɣa]) es un municipio de España, capital de la provincia de Málaga, en la comunidad autónoma de Andalucía. Con una población de 578.460 habitantes en 2020,[4] es la segunda ciudad más poblada de Andalucía después de Sevilla y la sexta de España. Se encuentra en la Costa del Sol del Mediterráneo, a unos 100 kilómetros al este del Estrecho de Gibraltar y a unos 130 kilómetros al norte de África.

Los sectores empresariales más importantes de Málaga son el turismo, la construcción y los servicios tecnológicos, pero otros sectores como el transporte y la logística están empezando a expandirse. Málaga se ha consolidado como centro tecnológico, con empresas que se concentran principalmente en el Málaga TechPark (Parque Tecnológico de Andalucía)[7]. Alberga la sede del mayor banco de la región, Unicaja, y es la cuarta ciudad de España en cuanto a actividad económica, por detrás de Madrid, Barcelona y Valencia[8] En cuanto al transporte, Málaga cuenta con el aeropuerto Málaga-Costa del Sol y el puerto de Málaga, mientras que la ciudad está conectada a la red ferroviaria de alta velocidad desde 2007.

Pirámide la pepa

La Rosaleda acoge a más de 2.500 alumnos en dos turnos y más de 200 profesores expertos trabajan con estos alumnos para que adquieran los conocimientos y habilidades necesarias para enfrentarse al mercado laboral actual.

Nuestra escuela lleva más de diez años participando en proyectos Erasmus+. Cada año académico, enviamos una media de quince estudiantes a empresas de calidad para realizar sus prácticas de tres meses. Nuestro personal también participa en movilidades visitando escuelas e instituciones públicas de toda Europa. Uno de nuestros mayores objetivos es ofrecer igualdad de oportunidades para todos, teniendo en cuenta que nuestra escuela está situada en un barrio desfavorecido de Málaga capital.

Como resultado del esfuerzo de internacionalización, recibimos alumnos y profesores de muchos países. Tienen la oportunidad de visitar nuestros talleres, participar en las clases con nuestros alumnos, visitar empresas españolas donde nuestros alumnos realizan sus prácticas, visitas culturales a lugares de interés en Málaga. Todo esto hace que los procesos de aprendizaje y enseñanza sean mucho más valiosos y atractivos especialmente en nuestros departamentos de gastronomía y hostelería. En muchas ocasiones, alumnos y profesores extranjeros han participado en talleres juntos intercambiando buenas prácticas en directo, elaborando platos españoles e internacionales, intercambiando información, técnicas de trabajo y estrategias de enseñanza y aprendizaje. En otros proyectos, se realizan bastantes talleres en los que trabajan juntos personal y alumnos, mejorando todo tipo de habilidades.

Un pájaro viudo se lamenta por su amor

Esta fue la tercera etapa del proyecto One Class-Total Inclusion, que comenzó antes de la pandemia y quedó en suspenso hasta este año. Tras las visitas anteriores a Gales y Alemania, en abril fue el turno de que cuatro profesores y 11 alumnos de un instituto alemán y tres profesores de un centro de educación especial de Gales visitaran Málaga.

Los alumnos locales compartieron con sus invitados diferentes actividades, organizadas por el Departamento de Internacionalización de la Educación del centro, entre las que destacan un taller de «mindfulness» en el colegio, visitas al museo Picaso, al centro de Málaga y al castillo de Gibralfaro, así como a los dólmenes y al Torcal de Antequera, a las escuelas de hostelería «El Henchidero» y a la Alhambra de Granada, entre otras.

La semana en Málaga supuso el reencuentro de algunos de los alumnos locales que ya habían viajado a Gales antes de la pandemia y a Alemania en febrero de este año. En aquella ocasión el colegio anfitrión fue el Stadtische Realschule de la ciudad de Ochtrup.

Los profesores pudieron conocer las modernas instalaciones de la Realschule, un centro de secundaria que imparte clases hasta cuarto curso, explicó el coordinador Erasmus del IES Huelin, Emilio Guzmán.

#manosreacción #corto

El primer día se esforzaron por complacer, y entender, a sus clientes. Tuvieron que servir el desayuno a sus profesores del IES La Rosaleda, y tuvieron que hablarles enInglés. Los alumnos de la Escuela de Hostelería ya les habían informado del proyecto en un folleto en el que habían dibujado a dos camareros con personajes de dibujos animados. En la parte superior se lee «Breakfast», y en la inferior los jóvenes estudiantes dicen: «No nos dejes solos» y «Por favor, ven a visitarnos».

Dicho y hecho. Todos los jueves, los 12 alumnos del curso de hostelería esperan a sus conocidos clientes a las 10.45 horas. Todos con uniformes impolutos, con sonrisas en la cara y sus sombreros británicos puestos. O al menos lo intentan. No les falta entusiasmo.

Un ansioso Alejandro Navarrete, de 18 años, se acerca al visitante: «¿Qué quiere?», pregunta en un inglés algo rebuscado, pero con toda la voluntad del mundo. «Sólo un zumo de naranja, por favor», es la respuesta. Entonces saca su libreta y lo escribe, palabra por palabra. «Uf, he pasado la prueba», debió pensar tras llevar el pedido a la cocina.

Teo Santillán

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