Instituto leonardo torres quevedo

Leonardo Torres Quevedo. De Conciencia

TRAPIER 1932 Elizabeth du Gué Trapier, Catalogue of Paintings (19th and 20th Centuries) in the Collection of The Hispanic Society of America, 2 vols. Nueva York: The Hispanic Society of America, 1932, vol. 1, pp. 462-63

CODDING ( ED. ) 2017 Mitchell A. Codding (ed.), Tesoros de la Hispanic Society: Visiones del mundo hispánico [Cat. Exh., Madrid, Museo Nacional del Prado, 4 de abril-10 de septiembre de 2017]. Madrid, Nueva York: Museo Nacional del Prado, The Hispanic Society of America, 2017, pp. 402-3, nº 208

¡Cantemos! «Yo puedo hacerlo» 1º de Primaria (CEIP.Leonardo Torres

fue un ingeniero y matemático español, influenciado por el trabajo del matemático inglés Charles Babbage (1791-1871) y su motor analítico. Torres fue más famoso por el teleférico del lado canadiense del río Niágara y las máquinas de cálculo analógicas.

En 1910 comenzó (otras fuentes indican 1890 o 1901) a construir un autómata de ajedrez, El Ajedrecista. En 1912 fue capaz de jugar automáticamente con un rey y una torre blancos contra el rey negro. El hijo de Leonardo Torres Quevedo, Gonzalo, construyó en 1922 un segundo autómata mejorado, mecánico pero no algorítmico, bajo la dirección de su padre. En el Congreso Cibernético de París de 1951 la máquina avanzada fue presentada a un público más amplio y explicada a Norbert Wiener [2].

El 17 de marzo de 2007, el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE) reconoció la Telekine de Torres [3] con un Hito IEEE en Ingeniería Eléctrica y Computación [4]. La dedicatoria tuvo lugar en el Museo de Ingeniería Torres Quevedo, del Instituto de Ingeniería Civil de la Universidad Politécnica de Madrid [5], donde también se puede visitar un El Ajedrecista funcional [6].

Leonardo Torres Quevedo cumple 160 años

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Leonardo Torres y Quevedo (español: [le.oˈnaɾðo ˈtores i keˈβeðo]; 28 de diciembre de 1852 – 18 de diciembre de 1936) fue un ingeniero civil y matemático español de finales del siglo XIX y principios del XX. Torres fue un pionero en el desarrollo del radiocontrol y de las máquinas de cálculo automatizadas, el inventor de un autómata de ajedrez,[1][2] y un innovador diseñador del dirigible no rígido de tres lóbulos Astra-Torres y del Whirlpool Aero Car situado en las cataratas del Niágara. Con su Telekine, Torres-Quevedo creó los principios de funcionamiento por control remoto inalámbrico. También fue un famoso hablante de esperanto[3].

Los españoles desconocidos que dejaron su huella en Nueva York

Nacido en Santa Cruz, en la provincia de Santander, en España, en 1852, y formado como ingeniero civil, Torres llegó a ser director de un importante laboratorio, presidente de la Academia de Ciencias de Madrid, miembro de la Academia Francesa de Ciencias y famoso como inventor prolífico y exitoso. Algunos de sus primeros inventos adoptaron la forma de dispositivos mecánicos de cálculo analógico de impresionante originalidad.

Fue un pionero del radiocontrol, y en 1906 demostró con éxito un modelo de barco controlado por radio que funcionaba en el puerto de Bilbao ante una multitud que lo admiraba, incluido el rey de España. Recibió una aclamación similar por su invención de un dirigible semirrígido que se fabricó en cantidad y fue utilizado por ambos conjuntos de fuerzas militares durante la Primera Guerra Mundial. Uno de sus inventos sigue prosperando como atracción turística en las cataratas del Niágara: el Aero, coche español, instalado originalmente en 1916.

La principal motivación de Torres y Quevedo en todo su trabajo parece haber sido explotar al máximo las nuevas facilidades que ofrecían las técnicas electromecánicas y desafiar el pensamiento aceptado en cuanto a las limitaciones de las máquinas. Su actitud quedó bien resumida en el relato de Scientific American (1915) sobre el primer autómata de ajedrez:

Teo Santillán

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