Instituto madre del buen consejo

Carta a los padres para ir a la universidad

1. Vive el ahora. Por este medio tienes permiso para dejar de preocuparte por tu lista de tareas -lavado de ropa, extracción de leche, compra de pañales- y aprender a estar presente con tu bebé. Disfrutad de vuestros preciosos momentos juntos. -Wayne Fleisig, Ph.D.

4. Di que no. Cuanto mejor sepas rechazar peticiones que no son en el mejor interés de tu hijo, menos veces tendrás que hacerlo. Puede decir que no una vez en el supermercado cuando su hijo le pida que le compre un cartón de helado, o puede decirlo todas las noches cuando ese cartón esté en el congelador de su casa. -David Ludwig, M.D., Ph.D., autor de Ending the Food Fight

5. Crea mini tradiciones. Cuelgue globos alrededor de la mesa de la cocina la noche anterior al cumpleaños de su hijo para que se despierte con un día especial. Haz un ruido divertido cuando estéis solos tú y tus hijos en un ascensor. Cree un apretón de manos que sólo ellos conozcan y guárdelo para los grandes momentos. -Harley A. Rotbart, M.D., autora de No Regrets Parenting

6. Prepárese para los días de enfermedad. Abastécete de bebidas rehidratantes como Pedialyte, Gatorade o Agua Vitaminada para no tener que correr a la tienda en medio de la noche cuando tu pequeño esté vomitando. -Wendy Hunter, doctora del Hospital Infantil Rady de la Universidad de California, San Diego

Poema del hijo que va a la universidad

Así que no le preguntes a esta octogenaria de Mackay qué piensa de la gente moderna de la ciudad que se fustiga por un virus que, para la mayoría de nosotros, se manifestará en el peor de los casos como un leve resfriado.

Lávate las manos. Mamá es una enfermera de la vieja escuela, que viajaba por el remoto Queensland junto al Royal Flying Doctor cuando aún era una adolescente, y que llegó a su destino en el Hospital de Augathella cuando tenía 21 años, sólo para descubrir que ahora era la matrona.

Y si necesitabas medicinas, te dirigías a la farmacia, donde mamá -que también era, por necesidad, la farmacéutica del hospital- dispensaba los líquidos recetados por el médico en botellas de cristal. Esos frascos debían cerrarse con tapones, pero como el corcho escaseaba, el hospital reciclaba los tapones usados quemándolos durante la noche en una hoguera. Como ya tenía las manos demasiado llenas, mamá encargó a uno de los pacientes habituales del hospital -un joven jinete de rodeo que había tenido demasiadas caídas en la cabeza- la tarea de buscar entre las cenizas que se enfriaban cada mañana para recoger un nuevo suministro de tapones.

Qué decir a la hija que se va a la universidad

Unos sencillos ajustes pueden contribuir en gran medida a crear un patrón de alimentación más saludable. Siga estos consejos para sacar el máximo partido a los alimentos y bebidas, al tiempo que satisface sus necesidades de nutrientes y reduce el riesgo de enfermedades:

Responder a la pregunta «¿qué debo comer?» no tiene por qué dejarle desconcertado y frustrado. De hecho, cuando tienes la información y la motivación adecuadas, puedes sentirte bien tomando decisiones saludables. Utilice estos consejos para planificar comidas saludables y deliciosas:

Cuando elabore su lista de la compra, no olvide los productos básicos nutritivos, como las frutas y verduras frescas y el pan integral. Este ejemplo de lista de la compra (PDF, 108 KB) incluye una variedad de alimentos saludables que te conviene tener en tu cocina.

El primer hijo va a la universidad

Cuando se trata de ser una buena madre hay una lista de reglas muy definida. Sólo que nadie te las dice. Tienes que descubrirlas por ti misma al mismo tiempo que aprendes qué demonios hacer con ese bebé que acabas de tener y que no viene con un manual, y que parece querer hacer exactamente lo contrario de lo que dicen los libros de bebés. Aquí tienes las reglas para ser una buena madre1 Alimenta a tu hijo con los alimentos correctosTodos los fallos futuros de tu hijo se achacarán a si fue o no amamantado. Sólo debes alimentarlos con comida casera, orgánica y sana. La comida beige es mala. Todas las comidas deben convertirse en caritas sonrientes o en animalitos bonitos para animar a tu hijo a comer el cuscús 100% ecológico y sin sabores añadidos que le has preparado con mucho cariño. Anuncio

Teo Santillán

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